25.4.06

Nada intentado Selio, nada deja de probar cada vez que se ve cenando en casa. Corre a la puerta del Ángel y a ti, Marcial, y a tu crasa cartera alaba, de forma persistente. Si nada consigue en el portal angélico, corre a Canaletas, por si tropieza con los hijos de Gil de Biedma, o de Manolo Vázquez. También allí fallido, frecuenta la iglesia de la Merced y se sienta, tristísima mártir, en tus bancos. De ahí va a la puerta del Ayuntamiento. Después, a la de funcionarios de la Generalidad. Y no desprecia ni el mesón del Extremeño, ni el valle de oro, ni las tinieblas de Escudellers ni las cucarachas del Mistral. Y ahí se lava las manos una y otra vez, pero a todo cuanto hace resultan reticentes los dioses. Impoluto vuelve a las persianas caídas de puerta del Ángel, por si allí encontrara a un amigo retrasado. Por ti, por tus herederos, Mercurio alado, a cenar a Selio te ruego, mensajero, invita.